ENFERMEROS NAVALES EN PRIMERA LÍNEA DE ACCIÓN

Cada 22 de febrero se rinde un merecido homenaje a quienes se encargan de prestar cuidados en materia de salud al Personal Naval y sus familiares derechohabientes, los Enfermeros Navales.

Debido a la coyuntura que vive el mundo y sobre todo el Perú desde hace más de once meses por la llegada del Covid-19 y la decretada emergencia sanitaria a nivel nacional, en esta ocasión, que se cumplen cuarenta y tres años del Aniversario del “Día del Enfermero Naval” no se realizarán las respectivas actividades académicas, religiosas, deportivas y de confraternidad que se desarrollan anualmente con el objetivo de afianzar los lazos de unión y mística de ésta noble profesión, sin embargo, el personal sanitario sigue trabajando con el mismo ahínco, convicción y vocación.

María Elizabeth SANTA CRUZ Dávila (31), es Oficial de Mar Tercero Enfermera y conformó la primera dotación del Hospital de Contingencia instalado en el Centro Médico Naval “Cirujano Mayor Santiago Távara” desde abril del 2020 luego que el gobierno en turno decretara la emergencia sanitaria.

“Los Oficiales de Mar asimilados en enero 2020 estuvimos internados hasta fines de marzo por ello, desconocíamos la llegada del Covid-19 a nuestro país. Fue grande mi sorpresa cuando al graduamos inmediatamente nos pusieron a disposición a fin de ser parte de la dotación en primera línea de acción del Hospital de Contingencia. Sin embargo, asumí este gran compromiso, con la seguridad y experiencia obtenida al haber trabajado seis años como Técnica en Enfermería en otros establecimientos de salud, siguiendo las medidas de bioseguridad respectivas inculcadas y con vocación de servicio la cual fue reforzada durante nuestra instrucción en la Gloriosa Marina de Guerra del Perú”, destacó la Oficial de Mar María SANTA CRUZ.

Oficial de Mar Tercero Enfermera, María Elizabeth SANTA CRUZ Dávila

Resaltó que decidió ser enfermera naval a fin de complementar su carrera técnica con la instrucción militar impartida en la institución, al ser referente en valores como: disciplina, lealtad y ayuda al prójimo, y con el objetivo de contribuir en seguir brindando un buen trato a los pacientes.

Finalmente enfatizó: “Durante mi labor asistencial también adquirí la enfermedad, gracias a Dios fui asintomática y dejé de lejos el miedo, porque es el quien más rápido nos pone en riesgo. Existieron días de mucha nostalgia, días difíciles en los que incrementaba la tasa de mortalidad, pese a ello, trabajábamos con las mismas ganas, ofreciendo atención de calidad y apoyo emocional pues en muchos casos los pacientes se sentían desfallecer al sentirse solos en la evolución de la enfermedad. Después de un buen confort nuestra mejor arma era motivarlos con el objetivo de que sigan en la lucha.

Por su parte, el Técnico Enfermero ZAVALA aseguró que enfrentar la pandemia en primera línea de acción no ha sido nada fácil. “Ver el sin número de pacientes que llegaban a diario a la carpa de triaje diferenciado, los pacientes que se hospitalizaban, así como, observar como el Hospital Naval se volvía tan dinámico a fin de aumentar su capacidad respuesta ante la demanda de casos por la llegada del Covid-19 fue algo que jamás imaginé presenciar”.

Con 21 años de servicio, y pese haber tenido la oportunidad de trabajar en zonas de emergencia durante su carrera naval y atender pacientes abordo, el Técnico Tercero Enfermero Naval Jesús Alberto ZAVALA Motta (39) afirma que nada se compara con lo vivido desde el inicio de la pandemia. “La pandemia trastocó nuestras vidas”.

“Desde que se decretó la emergencia sanitaria fui asignado a una de las salas de hospitalización destinada a tratar pacientes diagnosticados con Covid-19”, evoca mientras termina de alistar su Equipo de Protección Personal (EPP) para lo que será su próxima guardia en el Hospital de Contingencia.

Con algo de temor en sus inicios más que por adquirir el virus, por pensar que podía adquirir la enfermedad y contagiar a sus seres queridos, pues la menor de sus hijas acaba de cumplir dos meses de nacida. “El miedo existía, pero eran más grandes las ganas de ayudar. Tenía claro que como enfermero naval y licenciado en enfermería tenía que poner mi mayor esfuerzo con el objetivo de contribuir con la salud de mis compañeros y sus familiares”, puntualizó el Técnico ZAVALA.

El día a día los hizo tener mayor confianza en sí mismos y los volvió más diestros en sus procedimientos, el uso de los equipos de protección personal, así como, trabajar con mayor profesionalismo.

Actualmente, presta servicios en el Hospital de Contingencia al cual fue asignado a fines de enero, al ser decretada la segunda ola. Mientras que, en marzo del 2020 laboró en la sala 3-2, primera sala destinada a pacientes con Covid-19 y luego en la sala de oxigenoterapia – alto flujo, lugar donde se atienden a los pacientes con pronóstico delicado a fin de estabilizarlos y así desestimar su trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos.

Continuó, “Ser enfermero naval es todo en mi vida. Desde que fui marinero y decidí postular al Centro de Instrucción Técnica y Entrenamiento Naval (CITEN) tenía claro que quería ser enfermero naval pues, siempre tuve vocación de servicio y ganas de ayudar al prójimo. Es así que, no encontré mejor forma que hacerlo que especializándome como personal de salud, brindando un buen trato a los pacientes y ayudándolos a que mejoren su calidad de vida en el momento en que se encuentran más vulnerables.

Al respecto de la llegada de las vacunas enfatiza que siente una emoción muy fuerte ya que es una luz de esperanza al final del camino: “Reconforta el saber que, en esta dura batalla todos los que estamos en primera línea de acción, ahora tenemos un aliado. Es como cuando estas en el campo de batalla y llegan los refuerzos sabes que pronto la batalla acabará y la victoria será para nosotros” finalizó el Enfermero Naval.

Técnico Tercero Enfermero Naval Jesús Alberto ZAVALA Motta

Fue con Resolución Ministerial Nro. 183-78 de fecha 22 de febrero 1978, gracias a las gestiones del Contralmirante SN (MC) Desiderio LOAYZA García con la superioridad se modificó la denominación de “Sanitario” por la de “Enfermero Naval” para el personal subalterno con esta calificación.

Cabe mencionar que, los Enfermeros Navales realizan una ardua labor intrahospitalaria en las diferentes dependencias operativas: fuerzas especiales y zonas de emergencias, así como, acciones cívicas, participa en navegaciones por mar, ríos y lagos, aplicando los conocimientos adquiridos en su etapa de formación. Dos veces al año un grupo de ellos viaja a Haití para participar como fuerzas de paz de las Naciones Unidas.