“YO VENCÍ AL COVID-19”

El apoyo de su familia y la invaluable labor del personal de salud del Centro Médico Naval “Cirujano Mayor Santiago Távara” fueron fundamentales para vencer al coronavirus. Jorge Luis CHINGA Ramos, Técnico Supervisor Segundo Enfermero, regresa a la Dirección de Salud de la Marina para seguir contribuyendo con la familia naval a través de la Oficina de Gestión de Calidad y Humanización de los Servicios de Salud.

El Técnico Supervisor de 55 años, quien estuvo casi dos semanas hospitalizado por una neumonía producto del Covid-19, logró vencer a la enfermedad y fue dado de alta en medio de la alegría del personal de salud y de sus compañeros de trabajo de la Dirección de Salud de la Marina y del Centro Médico Naval “CMST”.

“Con 37 años de servicio y pese a trabajar como enfermero naval en unidades y dependencias navales durante mucho tiempo, así como, en zonas endémicas entre las que destacan: Iquitos, Pucallpa y Puerto Maldonado; jamás imaginé presenciar algo así, ver que de un momento a otro esta pandemia ha acabado con tantas vidas, entre familiares, amigos y compañeros de trabajo”, precisó el Técnico Supervisor Segundo.

Al presentar síntomas y luego de un examen de diagnóstico por imágenes que confirmaría la enfermedad, acató el aislamiento domiciliario, sin embargo, al presentar complicaciones, siendo un paciente con comorbilidad y existir un compromiso pulmonar, se le internó en la sala de alto flujo del centro hospitalario, donde fue monitoreado por los profesionales de salud quienes se turnaban para poder cumplir con el seguimiento exhaustivo de los veinte pacientes que se encontraban hospitalizados junto con él. Una semana después, al presentar mejoría fue trasladado a la Sala 3-1.

“Mi respeto y agradecimiento al personal de salud por su vocación de servicio; así como, a mi jefe y equipo de labores por su consideración y apoyo. Esta pandemia ha demostrado el trabajo organizado de nuestro personal y la alta capacidad de los enfermeros navales quienes en muy poco tiempo se han perfeccionado en las diversas técnicas impartidas en las áreas Covid”, resaltó el Supervisor CHINGA Ramos.

Con los ojos vidriosos y muy emocionado evoca esos días tan complicados en los cuales solo el amor por su familia y esas ganas desmesuradas de volver a ver a su nieto lo ayudaron a dar frente a la batalla. Hoy nos recuerda que la mente positiva juega un papel fundamental en este frente de combate. “Era difícil mantener la calma al oír a otros pacientes al borde del llanto; más aún, saber que tanto jóvenes como adultos mayores diariamente perdían la batalla, es que el Covid-19 no hace distinción.  En esos días llenos de angustia, pesadillas y en los que mi saturación disminuía me aferraba a la vida al pensar en mi engreído, mi nieto; mi esposa y mis hijas de 22 y 27 años”, puntualizó.

El día de su alta su emoción fue aún mayor, los sentimientos lo embargaron pues la espera llegó a su fin, volvería a casa y sobre todo a ver a su hija quien se encontraba realizando el serum de medicina en Ayacucho: “Mi hija regresó a Lima para recogerme del hospital y permaneció a mi cuidado durante los catorce días post covid en los que se me recomendó guardar reposo.”

Actualmente, viene recibiendo terapias respiratorias a fin de coadyuvar a su completa mejoría y ya recibió las dos dosis de la vacuna que combate el letal virus, sin embargo, exhorta a no bajar la guardia y seguir con los protocolos de bioseguridad.

Finalizó, “Yo vencí el Covid-19, y estoy seguro que hay muchos más que también pueden hacerlo. ¡Porque en este buque, nadie se rinde! Confíen en el personal de salud, oren, pidan de corazón a Dios, él es grande y… mantengan una mente positiva.”